
Cóctel de firma · Competición · 5 direcciones
Bilita Mpash
Sereno, fresco y afrutado. Atrevido y explosivo.
Ron agrícola · Fresas silvestres maceradas en naranja · Cordial de naranja sangrina y lima · Gazpacho de fresa · Rim de fresa liofilizada, sal del Himalaya y harissa
El nombre llegó del diccionario de los sueños. En bantú, bilita mpash es el «sueño maravilloso» —lo contrario de una pesadilla—, y en la leyenda lo trae una doncella. Mi doncella es mi abuela: la que me preparaba fresas silvestres maceradas en zumo de naranja, con una gota de vinagre y una cucharada de azúcar. Es el recuerdo más dulce que tengo. Este cóctel es ese recuerdo.
Por eso su corazón es la maceración de la abuela —fresa silvestre en zumo de naranja, vinagre y azúcar—, hecha cordial. Va sobre ron agrícola, con naranja sangrina y lima, y un fondo de huerta del gazpacho de fresa casero. El remate es lo que funcionó desde el primer día: medio borde de fresa liofilizada, sal del Himalaya y harissa (2:1:0,5) —dulce, salino y un punto picante que hace saltar la fresa. Sereno, fresco y afrutado; atrevido y explosivo.
El concepto coqueteó con mil fantasías de concurso —aguas clarificadas de tomate y kimchi, licor de tomate, esferas de sandía—, y algunas se quedaron en el camino: un cóctel de competición tiene que poder servirse y, sobre todo, saber a algo. Llevamos la fantasía a la realidad sin tocar lo que importa —el recuerdo—. La restricción dominante nunca fue el sabor: era la memoria, y había que servirla intacta. De esa fórmula, con el cordial de fresa macerada como ingrediente madre, salen las cinco direcciones de abajo.
Método
Un sour de ron agrícola sobre el recuerdo. Por copa: 45 ml de ron agrícola blanco, 30 ml de cordial de fresa macerada (fresas silvestres maceradas unas horas en zumo de naranja con azúcar y una gota de vinagre de Jerez, prensadas y coladas), 20 ml de cordial de naranja sangrina y 15 ml de zumo de lima; una cucharadita de gazpacho de fresa clarificado para el fondo de huerta. Agita con hielo y doble cuela en coupe fría. Prepara medio borde con fresa liofilizada en polvo, sal del Himalaya y harissa (2:1:0,5). Decora con una fresa silvestre macerada. Las maceraciones y los cordiales se preparan en lote el día antes.
Cordial de fresa macerada en naranja —la receta de la abuela—. Una producción, cinco direcciones.














































































































